10 razones para hacer ejercicio por la mañana

Cuando por fin nos decidimos y nos ponemos manos a la obra para entrenarnos, para correr algún maratón, mejorar nuestro aspecto o simplemente sentirnos mejor, solemos seleccionar horas tardías del día para ejercitarnos, en base a haber cumplido, llegado ese momento, nuestras obligaciones laborales.

Y sin embargo, y aunque muchas veces no se es consciente, es probable que no estemos haciendo lo correcto: hay una gran cantidad de argumentos, tanto físicos como psicológicos, e incluso sociales, para programar nuestra actividad física a primera hora del día. Ello no significa que sea la mejor elección para todo el mundo, ya que practicar deporte con nocturnidad y sin alevosía, puede proporcionar otra serie de beneficios; sin embargo, hay algunas razones que afectan a todos por igual, como el hecho de que, como consecuencia de la práctica de ejercicio, nuestro metabolismo cambia, y sus beneficios se advierten durante todo el día. Entonces… ¿por qué deberíamos replantearnos hacer ejercicio a primera hora de la mañana?

1. Establece constancia.
A menudo, tendemos a sobrevalorar nuestra fuerza de voluntad,  y pensamos que no necesitamos motivaciones externas para garantizar nuestra entrega deportiva con constancia. Hacerlo por la mañana ayuda a mantener un horario fijo, especialmente si se realiza a primerísima hora. Y demostrado está, que aquellos que amanecen temprano mantienen una mayor regularidad.

2. Se quema más grasa. 
Según diferentes estudios, practicar deporte en este momento del día y en ayunas, proporciona un 20 % más de quema de grasa, incluso recibiendo el mismo aporte calórico a lo largo del día. La clave está en la quema de grasas de reserva; habiendo desayunado, se quema lo anteriormente consumido.

3. No se produce un conflicto de horarios.
Aquellos que se apuntaron al gimnasio con la intención de acudir a las 8 de la tarde, se habrán desconcertado al comprobar que, por unos motivos u otros, han pasado las semanas sin ir. Y no únicamente por motivos extenuantes. Aparecen compromisos, que nos alejan de nuestro objetivo. Sin embargo, es más que probable que a las 7 u 8 de la mañana, nunca se produzcan citas ineludibles.

4. Calma el estrés. 
Este hecho es mayormente conocido. Sin embargo, si realizamos ejercicio únicamente a última hora de la tarde, o en la noche, es más que probable que la calma desaparezca por un breve lapso de tiempo, pero vuelva a aparecer en la mañana. Haciendo ejercicio a primera hora de la mañana, la sensación de relajación producida por las endorfinas se propagará a lo largo de todo el día.

5. Afina tu inteligencia y te proporciona energía.
Tiene un efecto similar al punto anterior. A menudo, las personas que practican ejercicio por la tarde – noche, sienten que les cuesta arrancar por la mañana y necesitan cafeína para comenzar. Haciendo ejercicio nuestro organismo se activa de inmediato y, aunque produzca cierta fatiga de carácter pasajero, también suministra una prolongada sensación energizante.

6. Mejora el sueño. 
No sólo un palizón de última hora nos arrasta a los pies de Morfeo de manera más conciliadora (de hecho puede estar contraindicado). Practicar ejercicio de manera constante ayuda a mejorar la calidad del sueño, por lo que puede que ya no sea necesario pasar grandes lapsos de tiempo dando vueltas tratando de conciliar el sueño, destinando ese tiempo a levantarnos antes y practicar deporte.

7. Calma el apetito. 
nada en el mundo debe hacernos saltar el desayuno que, nunca está de más recordarlo, es la ingesta más importante del día. Diferentes estudios señalan que hacer ejercicio puede suponer la reducción del apetito de manera significativa que se produce a lo largo del día.

8. Regenera el sistema endocrino y el ritmo circadiano. 
Haciendo ejercico todos los días y a la misma hora, comienza a producirse cierta regulación corporal, especialmente en le sistema endocrino. Algo que también sucede con los ritmos circadianos, las responsables de las oscilaciones de las variables de tipo biológico producidas a lo largo del tiempo. Nuestro cuerpo se acostumbra y se prepara antes de la llamada a la vida que supone el timbre del despertador, haciéndolo menos traumático  y más automática. Un rato antes serán las hormonas quienes despierten, regulando la presión sanguínea y el bombeo del corazón.

9. Te sientes realizado. 
Cumplir los horarios es difícil. Pero si lo haces, esa sensación de logro de objetivos te hará feliz de manera sin igual. Afrontas los retos de la vida y cualquier desafío que se ponga por delante con la sensación de poder con ellos. Eso es placer.

10. Experiencias a medida. 
El hecho de practicar deporte a primera hora de la mañana ya es de por sí, una experiencia reservada a unos pocos. Mucha menos gente corriendo, en el gimnasio,etc. Y es por ello precisamente por lo que gran cantidad de las personas que practican deporte se pierden bonitos amaneceres, la sensación de ir sol@ por la ciudad, el gimnasio para ti solo… Los pequeños placeres de la vida…

¿Te animas a cambiar tu rutina?

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