10 rutinas que te ayudarán a conciliar el sueño


¿Te cuesta conciliar el sueño? ¿Crees que lo tuyo no tiene remedio? Hoy te damos 10 consejos para que trates de paliar dicha problemática y puedas rendir al 100% la jornada siguiente. ¡Empezamos!

1. Es primordial levantarse y acostarse de forma rutinaria a la misma hora. De este modo nuestro organismo alcanzará el ritmo y se ajustará a el horario que le fijemos de modo natural. Es dicho hábito quien favorecerá la conciliación del sueño. Pero atención, hasta que realmente no tengas sueño, no trates de acostarte. 

2. Trata de no dormir durante el día. Si se torna dificultoso conciliar el sueño por la noche, lo mejor es que olvides esos ratitos de siesta o las breves cabezadas a las que quizá acostumbres durante el día ya que contribuyen a la obstaculización del sueño nocturno. Así, durante el día, al dormitorio para lo imprescindible. 
3. Gracias a los expertos sabemos que el momento ideal para realizar deporte es a primera hora del día, puesto que nuestras capacidades físicas se encuentran en su momento álgido. Ahora bien, evita llevar a cabo actividad física justo antes de acostarte porque eso estimulará diferentes tipos de trastornos del sueño si eres propenso a alguno de ellos. 

4. Para que el organismo logre captar la relajación necesaria para conciliar el sueño es preciso que el proceso digestivo haya finalizado. Por ello, trata de evitar las comidas copiosas durante todo el día, eso sí, sin quedarte con hambre. Recuerda que un vaso de leche tibia puede contribuir a conciliar el sueño de modo natural. 

5. Los cafés o cualquier variedad de sustancia que contenga cafeína son los enemigos a la hora de combatir de los problemas derivados del sueño. Esto no quiere decir que a todos siente por igual, pero si sufres cualquier tipo de trastorno del sueño, restringe la cafeína a las primeras horas del día y con mesura. De esta forma sus efectos se habrán desechado a la hora de conciliar el sueño. 

6. Una puntualización que también refuerza la correcta conciliación del sueño son las cualidades del dormitorio. Las condiciones perfectas son: 20ºC de temperatura, luz tenue y sin ruido. 

7. Si hay un elemento que activa la alerta cerebral y asume que lo próximo que toca es dormir ese es, la rutina. Bien sea un baño caliente, el cepillado de dientes o incluso el mencionado anteriormente vaso de leche. Son clave para enviar la idea de dónde nos dirigimos y qué es lo que vamos a realizar. 

8. Durante las 2 horas previas a irse a dormir lo que hay que hacer es lograr distraerse de las preocupaciones. Los expertos recomiendan escribir en un papel las tareas a ejecutar al día siguiente, si bien este acción ayuda psicológicamente a borrarlo de tu mente en ese momento. Y hasta que te duermas distráete: mira la televisión, lee, medita,…

9. Si ya en la cama adquieres la rutina de realizar alguna tarea de relajación como escuchar música o la lectura, seguramente lograrás ir adormeciéndote de manera correcta. Recuerda, la clave es la relajación y la desconexión

10. Elige prendas cómodas. En el mercado hay pijamas que son bastante bonitos pero no resultan cómodos. Evítalos. Opta por ropajes de cama apropiados, evitando las prendas demasiado estrechas y optando por las de carácter ligero. 

¿Has encontrado alguna otra técnica que te resulte? ¿Quieres compartirla con nosotros?

¡Visita RCTSS y conócenos!

Share