Deporte y embarazo, ¿son compatibles?


Hacer deporte es bueno, ello es evidente y sabido. Sin embargo, hay una parte de la población que presenta incertidumbre ante la práctica deportiva en determinados supuestos. Entre ellos el embarazo.

A menudo, desdel Club observamos que son un gran número las féminas que durante el embarazo desean continuar realizando ejercicio de forma alguna. Pero…¿pueden coexistir deporte y embarazo?

Antaño la medicina les recomendaba caminar entre 1 y 2 kilómetros a diario, no realizar deportes y proseguir con las actividad diaria en general. Es a partir del año 1985, cuando el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), comienza a recomendar la práctica de actividades aeróbicas durante la gestación, eso sí, en intensidades inferiores a 140 latidos al minutos y no superando los 15 minutos.

En el momento en el que la mujer se incorpora al deporte y a la competición, las cosas cambian. Y las recomendaciones también. Y es por ello, que el ACOG recomienda a las mujeres embarazadas continuar con el deporte que practicaban con anterioridad a la gestación, sin excesivas modificaciones, aunque remarcando que este periodo no es apto para competir en ninguna disciplina deportiva. 

De manera contraria, aquellas mujeres acostumbradas a la vida sedentaria y que durante el embarazo deseen empezar con una rutina de ejercicios, lo indicado sería comenzar a hacerlo en el segundo trimestre, de manera gradual, de baja frecuencia e intensidad y mediante actividades de nulo o muy bajo impacto físico, como nadar o andar.

Así, de manera preventiva, sería formal requerir en ambos supuestos, además de echar un vistazo a los antecedentes familiares y personales, llevar a cabo un examen de rutina y un control cardiológico; cuyo fin sea revelar eventuales contraindicaciones que impidan su práctica de manera absoluta o relativa. 

Aquella que presente contraindicaciones de manera absoluta debe excluir cualquier programa deportivo de entre sus quehaceres. Así, aquella que presenta limitaciones de forma relativa, debe solicitar una previa autorización de su ginecólogo, y mantener una constante supervisión por parte de un instructor o entrenador dentro de un programa personalizado.

Contraindicación en supuestos absolutos:

–          Rotura de la membrana.

–          Enfermedades de tipo coronario.

–          Placenta previa.

–          Hipertensión, edema o proteinuria, como parte de los gestos del embarazo.

–          Incontinencia del cuello uterino.

–          Anemia del aborto.


Contraindicaciones en supuestos relativos:

–          Disfunción tiroidea.

–          Diabetes.

–          Pérdida del glóbulo.

–          Anemia.

–          Obesidad y delgadez excesiva.

Claro está que es necesaria la autorización por parte de los especialistas. Es imprescindible. Así, resulta esencial la estrecha colaboración y relación entre tu doctor y la persona responsable de tu programa deportivo. No corras riesgos. ¿Realizas o has realizado algún deporte estando embarazada? 

¡Cuéntanos tu experiencia!
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