10 motivos para superar la depresión postvacional


Casi todos los que disfrutamos viajando y conociendo mundo estamos sujetos a lo que popularmente se denomina depresión postvacacional, algo así como un bajón medido en tristeza y melancolía que aflige en el periodo posterior a las vacaciones. Pero tranquilos, pasa y tiene cura.

Volver al trabajo, la rutina, los horarios del colegio, etc. puede desencadenar cierta desorientación y/o malestar, un sentimiento de rechazo hacia lo que normalmente se viene haciendo y de manera genérica, tristeza. Además, en todo lo que se piensa, es en realizar un cambio drástico de vida. Esta depresión estival puede superarse con determinación y ‘cabeza fría’, determinando lo valiosa que es tu vida y lo afortunado que eres de poder haber disfrutado de las merecidas vacaciones.

1. Reconocimiento sintomático: la reconocerás de manera clínica si te sientes inquieto, cansado, con falta de apetito, tristeza, nostalgia, rechazo a las tareas cotidianas, enfado; y en casos severos depresión, a secas.

2. Después de las vacaciones es normal sentirte bajo. El tiempo se alarga cuando viajamos y experimentamos nuevas sensaciones dentro de una libertad un tanto conscientemente efímera, que nos desata de la rutina, los quehaceres diarios y los plazos fijos. En menos de lo que piensas volverás a disfrutar de esa inmensidad. 

3. Sé consciente de que las vacaciones no terminan en este punto. Has vivido dentro de nuevas culturas, modos de vida, paisajes, gastronomía… has abierto las ventanas de tu vida con aire fresco dándole la bienvenida a la posibilidad de mejorar aspectos rutinarios de tu vida: nuevas comidas, decoración, formas de vivir,… Recupera la tradición de crear una álbum de fotos y ten cerca los recuerdos de las vivencias pasadas. 

4. Rápidamente ubica un tarro, hucha o similar a la vista y comienza a soñar con las próximas vacaciones. Vete juntando dinero, revisando posibles destinos, horarios de vuelo… de este modo las posibilidades del futuro devorarán los viejos recuerdos del pasado. 

5. Si las vacaciones han dado paso a una necesidad de cambio, este momento se traduce en una oportunidad para realizarlo. Mide tus posibilidades de cambio e introduce dichas modificaciones de una manera racional y oportuna. Si durmiendo más te has sentido mejor, trata de hacerlo. Si nadando has sentido cierta mejoría física, apúntate a la piscina,…

6. Compartir en tus redes sociales tus fotos y vivencias no tiene por qué suponer una sobre exposición. Tal vez pueda ayudar a los demás a aproximarse a tus vivencias , interesarse por el destino y participar en divertidas anécdotas. De igual manera, aquellas vivencias que tus amigos y conocidos publiquen en tus redes pueden servirte para definir tu próximo destino. 

7. Trata de no incorporarte al trabajo tan pronto como regreses de vacaciones. 

8. Vuelve a tu dieta y tus rutinas deportivas lo antes posibles. Ello aclarará las ideas de manera rápida. 

9. Duerme de manera tranquila y al menos 8 horas. 

10. Realiza planes con tu familia y amigos tratando de volver lo antes posible a tu vida normal. 

Si aún así, ves que la cosa no mejora con el paso de los días, e incluso, empeora, visita a tu médico. ¡Seguro que lo superas rápido! 

¡Nosotros te ayudamos en lo deportivo! ¿Conoces nuestro Club?
Share